Bolsas en máximos con empleo débil y foco en Fed y China
Ángulo principal de la semana
- 📈 El S&P 500 cerró el viernes 3 de julio en 7.394,30 puntos y el Nasdaq Composite terminó en 25.809,66, ambos todavía cerca de zona de máximos pese a un dato de empleo más débil.
- 🧭 El informe oficial de empleo de junio en EE.UU. mostró 57.000 nóminas no agrícolas y una tasa de paro del 4,2%, muy por debajo del consenso de 110.000 en nóminas que recogía Trading Economics.
- 🛢️ En activos cruzados, el EUR/USD cerró en 1,1440, el Treasury a 10 años se situó en 4,485%, y el oro siguió actuando como activo defensivo con apoyo adicional del enfriamiento del mercado laboral en EE.UU. reflejado por Reuters en Yahoo Finance.
Qué ha ocurrido esta semana
Cierres del viernes y amplitud
El cierre del viernes 3 de julio dejó una foto constructiva en Europa. El Euro Stoxx 50 terminó en 6.412,68 puntos a las 18:00 CEST y el IBEX 35 cerró en 19.852,40 puntos a las 17:35:30 CEST. En ambos casos, la sesión final fue positiva y consolidó una semana de tono firme.
En Estados Unidos, el S&P 500 cerró en 7.394,30 puntos. El Nasdaq Composite acabó en 25.809,66. La lectura más útil no es solo el nivel, sino que el mercado aguantó bien un dato macro que enfrió el crecimiento y, aun así, no activó una corrección seria de riesgo.
La amplitud acompañó. El Russell 2000 cerró en 2.921,03 puntos, con un avance diario del 3,02%, mejor que el S&P 500 en la sesión final. A la vez, el VIX terminó en 15,81. Esa combinación suele indicar que el mercado no depende solo de las mega caps y que la prima por protección a corto plazo sigue contenida.
Dato macro más relevante
El dato de la semana fue el empleo de junio en Estados Unidos, publicado el jueves 2 de julio. El informe de BLS mostró que las nóminas no agrícolas aumentaron en 57.000, mientras que la tasa de paro quedó en el 4,2%. El propio informe oficial añadió que el cambio en el empleo fue escaso y que el mercado laboral siguió avanzando, pero a un ritmo claramente más lento.
Frente a ese dato, el consenso recogido por Trading Economics apuntaba a 110.000 nóminas, con un dato previo revisado a 129.000. La desviación fue clara. Además, los salarios por hora crecieron un 0,3% mensual en junio, en línea con el consenso y con el dato anterior, según Trading Economics y el detalle del Employment Situation.
La lectura de mercado es directa. El crecimiento pierde algo de tracción, pero no hay una señal de deterioro desordenado. Eso reduce presión sobre la Fed en el muy corto plazo. También explica por qué la renta variable pudo sostenerse y por qué el oro reaccionó al alza en la parte final de la semana.
Cross-asset y valoración relativa
En divisas, el EUR/USD cerró el viernes 3 de julio en 1,1440. En tipos, el Treasury a 10 años se situó en 4,485%. Esa combinación sigue siendo exigente para activos de duración larga, pero no impidió que la bolsa mantuviera el tono porque el mercado interpretó el empleo como desinflacionista en margen.
En materias primas, el oro se movió cerca de 4.165 dólares por onza en contado y los futuros sobre oro terminaron la semana en 4.187,30 dólares. El movimiento encaja con la caída de expectativas de endurecimiento monetario tras el empleo, tal y como destacó Reuters. En crudo, el mercado seguirá mirando el Brent como termómetro geopolítico inmediato.
La valoración sigue siendo un punto delicado. Yahoo Finance mostraba para grandes valores y referencias del mercado múltiplos forward todavía altos a comienzos de julio, y el nivel del S&P 500 deja una rentabilidad implícita de beneficios muy ajustada frente al 10 años. El ERP, entendido como la rentabilidad por beneficios del índice menos la rentabilidad del Treasury a 10 años, se mantiene comprimido. Eso significa que el colchón de valoración frente a la renta fija es escaso y obliga a exigir confirmación en beneficios y en inflación.
Qué puede mover la próxima semana
Resultados empresariales: semana de baja intensidad
La semana comprendida entre y llega con poca densidad de resultados en compañías de gran capitalización dentro del calendario visible de Yahoo Finance y del calendario de earnings de Nasdaq. El foco, por tanto, seguirá más en macro, tipos y petróleo que en sorpresas corporativas capaces de cambiar por sí solas la dirección del mercado.
Esto no elimina el riesgo micro. En fases de valoración exigente, incluso una semana con pocos resultados puede mover sectores concretos si aparecen revisiones de guías, profit warnings o cambios en márgenes. El mercado está premiando la visibilidad de caja y penalizando cualquier desaceleración en ingresos que no venga acompañada de disciplina en costes.
Escenario base (60%): semana de resultados de baja intensidad, con impacto acotado y liderazgo de macro y tipos. Escenario alcista (20%): ausencia de sobresaltos corporativos y extensión del rebote hacia small caps y cíclicos. Escenario adverso (20%): alguna decepción aislada reabre dudas sobre valoraciones y frena el avance de los índices.
Macro
La principal cita de la próxima semana será la publicación de las actas de la Fed el . El mercado buscará dos cosas: cuánto peso dio el comité a la persistencia de la inflación y cuánta preocupación existe por la desaceleración del empleo antes del verano. El jueves también llegará la referencia de peticiones iniciales de desempleo en EE.UU. el .
Fuera de EE.UU., China publicará IPC e IPP el . En Europa, el mercado tendrá las actas del BCE el . Es una combinación importante porque une crecimiento, inflación y tipo terminal en las tres áreas más relevantes para riesgo global.
Escenario base (55%): las actas de la Fed confirman cautela y China no empeora, lo que sostiene a la renta variable sin provocar un nuevo impulso fuerte en tires. Escenario alcista (25%): tono más dovish en actas y datos chinos suficientemente estables para favorecer industriales, lujo europeo y small caps. Escenario adverso (20%): actas más duras de lo esperado o datos chinos flojos que eleven dudas sobre crecimiento global.
Geopolítica
La geopolítica seguirá entrando por energía y defensa. La reacción reciente del oro y la sensibilidad del crudo muestran que el mercado mantiene una prima de vigilancia sobre Oriente Medio, aunque sin trasladarla aún a una ruptura clara del apetito por riesgo. El activo a seguir será el Brent, porque cualquier tensión adicional se reflejaría antes en inflación implícita y en expectativas de bancos centrales.
También habrá atención a la política comercial de Estados Unidos y a cualquier mensaje sobre aranceles o negociación con China. En un mercado en máximos, estos asuntos pesan más por su capacidad de mover expectativas de márgenes, cadenas de suministro y comportamiento del dólar que por el titular inicial.
Escenario base (50%): sin escalada material y con el Brent contenido, lo que permite que el mercado priorice macro y resultados. Escenario alcista (20%): distensión adicional en focos geopolíticos y caída del crudo, con apoyo a consumo y transportes. Escenario adverso (30%): repunte del riesgo en Oriente Medio o tensión comercial renovada, con subida del petróleo, presión sobre bonos y mejor comportamiento relativo de oro y defensa.
Conclusión
La semana termina con una combinación poco habitual pero constructiva: empleo más débil, volatilidad contenida y bolsas todavía cerca de máximos. Esa mezcla solo se sostiene si el mercado sigue creyendo que la desaceleración del crecimiento no derivará en un deterioro brusco de beneficios. Por eso la próxima semana será menos una cuestión de titulares y más una prueba de consistencia. Si las actas de la Fed muestran preocupación seria por inflación persistente, o si el petróleo repunta con fuerza, la compresión de primas de riesgo puede revertirse rápido. El escenario base queda invalidado si el Treasury a 10 años rompe al alza mientras las small caps dejan de acompañar y el VIX sale de la zona de 15-16 con continuidad.
En ese contexto, la forma de navegar el mercado sigue siendo equilibrar exposición a renta variable con coberturas razonables. El oro mantiene utilidad como protección frente a errores de política monetaria y shocks geopolíticos. El Treasury a 10 años puede recuperar atractivo si el mercado empieza a descontar un crecimiento más débil. En bolsa, conviene vigilar si el Russell 2000 confirma el mejor tono relativo, porque esa sería una señal más sana que un avance apoyado solo en grandes tecnológicas. La clave no es perseguir precio, sino comprobar si el mercado amplía participación sin deteriorar demasiado la relación entre valoración y tipos.
Este artículo es información financiera general y no constituye recomendación de inversión.