Análisis semanal de mercados: inflación y beneficios bajo foco
La bolsa descuenta desinflación suave, pero la valoración exige más precisión en macro y beneficios
- 📊 El S&P 500 cerró en 7.398,93 el viernes 8 de mayo y el Nasdaq Composite en 26.247,08, ambos en nuevos máximos de ciclo.
- 🏦 El informe de empleo de EE.UU. mostró 115.000 nóminas no agrícolas frente a 178.000 previas, con paro estable en 4,3%, reforzando la lectura de enfriamiento ordenado.
- ⚠️ El Euro Stoxx 50 cerró en 5.911,53 y el IBEX 35 en 17.889,40; Europa aguanta, pero la sensibilidad a tipos, spreads y energía sigue alta.
Qué ha ocurrido esta semana
Cierres del viernes: máximos en EE.UU. y Europa aún sólida, con amplitud suficiente pero no exuberante
Wall Street terminó la sesión del viernes 8 de mayo con el S&P 500 en 7.398,93 puntos, un avance semanal del 2,33%, con cierre a las 22:46 CEST. El Nasdaq Composite cerró en 26.247,08, con ganancia semanal del 4,51%, a las 23:15 CEST.
En Europa, el Euro Stoxx 50 cerró en 5.911,53 el viernes 8 de mayo, mientras el IBEX 35 terminó en 17.889,40. El tono europeo fue más mixto que el estadounidense, pero el nivel absoluto sigue siendo consistente con una fase de expansión, no de estrés.
La lectura de amplitud fue razonable. El ratio Russell 2000/S&P 500 se sitúa en torno a 0,38, tomando como referencia el cierre del S&P 500 y la referencia del Russell 2000. Además, el VIX cerró cerca de 17 puntos, una combinación compatible con apetito de riesgo. El sesgo alcista existe, pero aún depende de que el mercado amplio acompañe a la tecnología.
Macro de la semana: el empleo de EE.UU. enfría sin romper, y eso sostiene la narrativa de tipos
El dato macro dominante fue el informe laboral de EE.UU. del viernes 8 de mayo. Las nóminas no agrícolas aumentaron en 115.000 empleos, por debajo de las 178.000 previas, mientras la tasa de paro se mantuvo en 4,3%. La señal es clara: el mercado laboral pierde impulso, pero no se deteriora de forma abrupta.
Para los activos de riesgo, esta combinación es positiva a corto plazo. Un empleo más débil reduce presión sobre la Reserva Federal. Un deterioro ordenado apoya múltiplos altos. El matiz es importante: si la desaceleración se amplía a salarios y consumo, la lectura cambiaría desde desinflación benigna a menor crecimiento nominal.
Europa mira ese dato con interés directo. La banca europea puede beneficiarse de curvas menos agresivas, pero no solo vive de tipos altos. También importan la morosidad, la calidad del crédito y los spreads soberanos. Si el enfriamiento de EE.UU. arrastra expectativas globales, Santander y BBVA mantienen apoyo por margen financiero, aunque con mayor sensibilidad al coste del riesgo.
Cross-asset: euro firme, crudo más contenido y una prima de riesgo bursátil exigua
En divisas, el EUR/USD cotiza en torno a 1,17, nivel coherente con una expectativa de diferencial de tipos menos favorable al dólar. En renta fija, el Treasury a 10 años ronda el 4,9%, todavía demasiado alto para justificar expansión ilimitada de múltiplos.
En materias primas, el Brent se mueve cerca de 95,93 dólares y el oro en 4.730,20 dólares. Un Brent menos tensionado favorece márgenes industriales y consumo. Un oro tan elevado indica que la demanda de cobertura monetaria y geopolítica sigue viva.
La valoración relativa sigue siendo el punto central. Con el S&P 500 en 7.398,93 y una estimación propia de BPA forward 2026 en torno a 297 dólares, el PER implícito se sitúa cerca de 24,9 veces. El earnings yield resultante es del 4,02%. Frente a un Treasury a 10 años próximo al 4,90%, el ERP cae a -0,88%. Esa prima negativa no invalida el rally, pero sí exige que beneficios y desinflación sigan cumpliendo.
Qué puede mover la próxima semana
Resultados empresariales: Cisco y Applied Materials medirán gasto tecnológico y capex industrial
La próxima semana pierde intensidad en volumen, pero mantiene citas útiles para validar el ciclo. El mercado vigilará a Cisco Systems el miércoles 13 de mayo, previsiblemente tras el cierre de Wall Street, y a Applied Materials el jueves 14 de mayo, también por la tarde en EE.UU. En hora de Madrid, eso sitúa las referencias a partir de la noche.
Cisco sirve para medir el pulso del gasto corporativo en redes y equipamiento. Applied Materials es más sensible al ciclo de inversión en semiconductores y capacidad fabril. Si ambos confirman firmeza, Nvidia, ASML y el complejo de equipos de chips mantendrán apoyo. Si la guía decepciona, el riesgo es una compresión de múltiplos en toda la cadena.
Escenario base (55%): cifras sólidas y guías prudentes, con reacción neutra o moderadamente positiva en semis y software. Escenario alcista (25%): mejora clara en pedidos y capex, con extensión del rally hacia industriales tecnológicos. Escenario adverso (20%): debilidad en demanda empresarial, caída de pedidos y rotación hacia defensivos.
Macro: el IPC de EE.UU. manda y será la referencia central para bonos, dólar y valoración
La referencia macro principal será el IPC de EE.UU. del martes 12 de mayo. El calendario de mercado sitúa esa publicación al inicio de la semana, seguida por el PPI el miércoles 13 de mayo y otras cifras de actividad y sentimiento durante el tramo final. En hora de Madrid, el IPC se publicará previsiblemente a las 14:30 CEST, franja habitual para los datos de inflación estadounidenses.
La razón es simple. Con un S&P 500 cotizando cerca de 25 veces beneficios forward, cada décima de inflación altera la pendiente de los bonos y el descuento aplicado a tecnología. Un dato benigno puede sostener al Nasdaq. Un dato duro elevaría la rentabilidad real y presionaría activos de duración. Utilities como Iberdrola dependen además del coste de deuda, factor clave para su valoración relativa.
Escenario base (50%): IPC en línea o una décima por debajo, con Treasury estable, dólar más suave y continuidad selectiva en bolsa. Escenario alcista (20%): inflación claramente moderada, caída de TIRes y ampliación del rally a small caps y consumo. Escenario adverso (30%): sorpresa al alza, repunte del 10 años, presión sobre growth y mejor comportamiento relativo de banca, energía y dólar.
Geopolítica: petróleo, Irán y oferta global seguirán marcando la sensibilidad del mercado
La geopolítica mantiene impacto directo por el canal energético. La semana pasada el mercado trabajó con la idea de una menor tensión en torno a Irán y de un posible alivio sobre oferta de crudo, lectura que ayudó a moderar el petróleo y a sostener renta variable. Ese mecanismo de transmisión es inmediato: menos prima de riesgo en Brent, menos presión sobre inflación y menor castigo para consumo y bonos.
El efecto no es lineal. Un Brent 5 dólares más alto empeora expectativas de inflación y presiona a aerolíneas, transporte y consumo discrecional. También altera las cuentas externas de Europa. En cambio, compañías integradas de energía y algunos bancos se comportan mejor si el shock no daña crecimiento. Para Europa, además, un repunte del crudo elevaría sensibilidad sobre spreads periféricos.
Escenario base (60%): tensión contenida, Brent estabilizado en la zona media de 90 dólares y apoyo táctico para renta variable global. Escenario alcista (15%): distensión adicional y caída del crudo, con mejora de consumo, transporte y bonos. Escenario adverso (25%): nuevo repunte geopolítico, Brent por encima de 100 dólares y rotación defensiva hacia oro, dólar y energía.
Conclusión
La fotografía de mercado sigue siendo constructiva, pero menos cómoda de lo que sugieren los máximos. Wall Street cerró el viernes 8 de mayo con fortaleza clara y el Nasdaq volvió a dominar. Aun así, la señal verdaderamente institucional está en la valoración relativa. Con un ERP negativo, la bolsa ya no sube por estar barata. Sube porque el mercado descuenta una combinación muy concreta: inflación cediendo, beneficios resistentes y ausencia de shock energético. Mientras ese triángulo se mantenga, los sesgos alcistas pueden seguir funcionando, sobre todo en tecnología de calidad, semiconductores y bancos bien capitalizados.
La tesis base se invalida si el IPC sorprende al alza y empuja el Treasury al alza con fuerza, o si la geopolítica devuelve el Brent a un tramo de tres dígitos. En ese caso, el ajuste afectaría primero a crecimiento de larga duración y después a Europa cíclica. Las coberturas más lógicas siguen siendo oro, exposición táctica al bono estadounidense si la inflación decepciona a la baja, y un sesgo más defensivo en sectores con visibilidad de caja. En España, utilities y consumo estable pueden amortiguar, aunque en utilities el coste de deuda sigue siendo la variable decisiva para el múltiplo.
Este artículo es información financiera general y no constituye recomendación de inversión.