Nasdaq 100, SP 500 y Nikkei 225: la IA ya no basta

Nasdaq 100, SP 500 y Nikkei 225 se mueven al ritmo de Nvidia, la IA y el empleo en EE. UU. Fase de digestión: más volatilidad y selección en bolsa.

ÍNDICES

Sergio Ávila

2/26/20262 min read

Nasdaq 100: Nvidia bate expectativas, pero el mercado ya no compra cualquier historia de IA

Nvidia ha vuelto a aplastar previsiones: ingresos disparados, guía por encima del consenso y narrativa de “la demanda de IA sigue fuerte”. Sin embargo, la reacción del mercado es tibia: el valor apenas suma tras los resultados y los futuros del Nasdaq 100 cedían alrededor de un 0,15%.

¿Qué te está diciendo eso? Que el listón de expectativas está altísimo y que parte del dinero empieza a pensar más en precio que en narrativa. El riesgo ahora no es que la historia de la IA muera, sino que entremos en una fase de digestión: más volatilidad, más rotación dentro del propio sector y menos “sube todo lo que huela a chips”. Para el inversor, esto va de ser selectivo: calidad, visibilidad de beneficios y no perseguir subidas verticales.

S&P 500: entre lo que haga Nvidia… y lo que diga el dato de empleo

El S&P 500 hoy es rehén de dos fuerzas. Por un lado, Nvidia: su peso ya es tan grande que cualquier movimiento tras resultados se amplifica en el índice, tanto al alza como a la baja. Por otro, el dato clave del día: las peticiones iniciales de subsidio de desempleo en EE. UU., que se publican a las 14:30 hora española (08:30 en Nueva York).

El mercado llega con un paro bajo y unas solicitudes semanales que se mueven en torno a los 210.000–220.000 registros, niveles compatibles con un mercado laboral todavía sólido.

Una sorpresa al alza presionaría a la baja a la renta variable vía tipos y dólar; una lectura más floja apoyaría la idea de Fed “más cómoda” y daría aire al índice. Clave para el inversor: no mirar solo a Nvidia, sino al combo beneficios + macro.

Nikkei 225: nuevo récord histórico con tipos bajos y Japón subido al carro de la IA

El Nikkei 225 ha vuelto a marcar máximos históricos, cerrando en torno a los 58.600 puntos y llegando a rozar los 59.000. El motor es doble. Por un lado, un Banco de Japón percibido como dovish: nombramientos y mensajes que sugieren tipos muy bajos durante más tiempo, lo que mantiene débil al yen y favorece a las exportadoras.

Por otro, el efecto arrastre de Nvidia y de toda la temática de inteligencia artificial sobre el sector tecnológico asiático, con nombres como SoftBank o fabricantes de semiconductores tirando del índice.

Para el inversor, Japón se consolida como alternativa para jugar tecnología e IA con viento monetario a favor, pero ojo: tras una subida tan vertical, el riesgo de correcciones técnicas aumenta y la divisa sigue siendo una variable crítica.